amarillo

EL PUNTO AMARILLO / THE YELLOW SPOT

“La resonancia del color sobre un contexto”

Josef Albers mencionaba que cuando un color se lee uno encima de otro en términos de lectura de la transparencia, aparece una condición ilusión espacial.

El color es una aproximación concreta al dinamismo de la luz, pero también el color son planos lúdicos que generan nuevas tonalidades a partir de la superposición de superficies. Se crea esta intervención como un Pabellón bidimensional, un tapiz al contexto cambiante de la sombra que genera nuevas interacciones a lo largo del paso del sol. Antes que el color se mantuviera sobre un aspecto formal, este plano amarillo se anticipa a que el color sea una intervención espacial en sí misma y estimule al usuario deambular sobre ella y sus variaciones. Observar la superficie cromática es un generador de acontecimientos que repercuten en el entorno tridimensional de lo existente para transformarlos en una abstracción de dos dimensiones.

Con una superficie de 15 metros de diámetro y una materialidad cotidiana a un tapete, dicho Pabellón revierte al contexto en un punto de reunión donde el color y sus sombras son 2 personajes fundamentales para entender la pieza y la materialidad que genera.